Alemania podría retrasar su plan para la legalización de la marihuana de uso recreativo

/ 2023-01-27 15:07:46 PM / VISITAS: 354

Parece cada vez menos probable que se lleve a la práctica el plan de Alemania de legalizar el consumo de cannabis en 2024, pues aún tiene que someter su propuesta a la Comisión Europea, según ha confirmado el Ministerio de Sanidad alemán a Euronews.

De acuerdo a este organismo, el proyecto de ley para la legalización del cannabis está en fase de borrador dentro del Gobierno federal. 

"Deben responderse y coordinarse un gran número de preguntas legales y operacionales sobre la implementación  entre los ministerios implicados antes de que pueda entregarse a la Comisión Europa", añadía el correo electrónico de respuesta enviado. 

Hasta tres plantas por persona

Berlín presentó su atrevido proyecto de legalización del cannabis en octubre de 2022. Bajo esta iniciativa, se permitiría a los alemanes comprar hasta 30 gramos de cannabis para consumo privado con suministros cultivados y distribuidos a través de un mercado controlado. 

Los alemanes mayores de edad también podrían cultivar tres plantas de cannabis por persona. 

"El objetivo del Gobierno federal de controlar la distribución es proteger mejor la salud de los consumidores, asegurar la protección de niños y jóvenes, así como reducir la criminalidad relacionada con las drogas y el mercado negro", aseguraba también el ministerio. 

Se trata de un proyecto sin precedentes dentro de la Unión Europea y está recibiendo un detallado escrutinio por parte de Bruselas, que tiene el poder de desecharlo o permitir que siga adelante. 

¿Dónde se sitúa la UE respecto a la legalización de la marihuana?

Europa ha tenido durante mucho tiempo un enfoque conservador. Es ilegal venderla y consumirla en todo el continente, con excepción de Malta, donde se permite su consumo personal desde 2021.

Varios países europeos, entre ellos Austria, Países Bajos y Portugal han descriminalizado la posesión de pequeñas cantidades de cannabis. Luxemburgo anunció sus intenciones de hacerlo en 2018, pero tuvo que echarse atrás al toparse con la legislación de la UE. Hay posibilidades de que esto también le pase a Alemania. 

Mientras a los Países Bajos se los conoce por su actitud relajada frente a quienes fuman marihuana, permitiéndose su venta en los tradicionales "coffe shops", su uso y cultivo sigue siendo ilegal en la sociedad. Por tanto, el modelo neerlandés aún respeta las leyes de la UE. 

La iniciativa alemana podría empujar a la UE a cambiar su rechazo histórico al cannabis. SI lo consiguiera, otros países podrían elegir el mismo camino. 

En su plataforma, el partido Liga Verde de Finlandia ha dicho que "aprovechará la experiencia de Alemania" para su política sobre marihuana en el futuro. 

¿Cuáles son los siguientes pasos?

Ahora mismo, Alemania y la Comisión se encuentran en debates preliminares. 

Berlín ha propuesto el documento al ejecutivo comunitario para una valoración. Solo redactará la ley si Bruselas aprueba el plan. El ministro de Sanidad Karl Lauterback ha declarado que la legislación solo seguirá adelante si es compatible con la ley de la UE y que su Gobierno se compromete a "cambios individuales o actualizaciones" para adecuarse a su política. 

De todas formas, dada la actual vorágine geopolítica de los 27, con la guerra de Ucrania y la crisis del coste de la vida, es poco probable que al tema se le dé prioridad diplomática. 

La liberalización pensada por el Gobierno alemán no sería directa: el país forma parte del espacio Schengen de libre circulación de bienes y servicios, y actualmente las regulaciones prohíben la importación de drogas ilegales en sus fronteras. Por tanto, Alemania deberá probar que puede vigilar estrechamente los cruces fronterizos y respetar las políticas sobre el asunto de sus países vecinos. 

Con la legalización del cannabis de uso recreativo, Berlín no solo corre el riesgo de violar la ley de la UE, sino también de incumplir leyes internacionales. La Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes no permite la legalización del cannabis de uso recreativo, al prohibir a los Estados el cultivo y tráfico de esta sustancia para fines que no sean medicinales o científicos. 

Para evitar violar le ley internacional, el ejecutivo alemán podría bien retirarse de la convención, lo que le llevaría hasta un año, o elegir ignorarla, como Canadá, que no ha sufrido ninguna consecuencia grave por su cambio de política hasta la fecha. 

¿Existe alguna preocupación desde el punto de vista sanitario?

Además de analizar cuestiones legales y regulatorias, Berlín también tendría que atender las relacionadas con la sanidad pública, lo que forma parte de un largo debate. 

Lauterbach ha asegurado que el centro de la legislación sería la seguridad y protección en torno al consumo, pues su objetivo sería "el control de la calidad, la prevención de la comercialización de sustancias contaminadas y la garantía de protección de los menores".

El ministro alemán mantiene que cuatro millones de personas consumieron cannabis en el país en 2021 y que una cuarta parte de todos los jóvenes entre 18 y 24 años del país lo ha hecho. 

Por lo que, asegura, la protección de los jóvenes que ya compran la droga en el mercado negro y la consumen en número creciente ya justifica esta legislación.

El Gobierno está preparando un informe sobre el impacto del consumo de cannabis en los países donde ha sido legalizado, cuyos resultados se espera conocer en los próximos meses.

Sin embargo, la propia investigación de la UE demuestra risgos para la salud. De acuerdo con un informe del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, alrededor de 80 000 personas comenzaron un tratamiento especializado sobre drogas en Europa por problemas relacionados con el consumo de cannabis en 2020; 43 000 de ellas, por primera vez. 

¿Por qué Europa está reevaluando su postura sobre la marihuana?

Se está produciendo un renovado debate en muchos lugares del mundo sobre las leyes que prohíben o permiten el suministro y consumo de cannabis. 

En la década pasada, la droga fue legalizada en Canadá, Uruguay, 21 estados de Estados Unidos y, más recientemente, en Tailandia. Ahora Alemania pretende regularizar la totalidad de su cadena de producción,  desde el cultivo hasta el consumidor. 

El asunto fue una de las políticas clave acordadas por la llamada "coalición del semáforo" de socialdemócratas, verdes y liberales, cuando formaron Gobierno a finales de 2021.

Alemania quiere que su política se ajuste a la ley de la UE, y Bruselas tendrá que adoptar alguna postura. Mientras, otros países, tanto de la UE como del resto del planeta, observarán de cerca lo que se decida.